La mala gestión que el PP hace de los fondos provinciales ha llevado a la Diputación a ser intervenida

Marco Antonio Manjón. Foto de @BurgosConecta

El Pleno del jueves deberá aprobar un plan económico financiero que prohíbe que se usen remanentes de tesorería y que se contraten créditos por la “nefasta” ejecución presupuestaria de los últimos años en la Institución

La Diputación de Burgos ha vuelto a sufrir un revés en sus previsiones “por la mala gestión del presupuesto lo que ha llevado a obligado a elaborar un Plan Económico y Financiero o lo que es lo mismo, estar intervenida por órganos fiscales superiores”; así lo ha denunciado el portavoz de la candidatura ciudadana, Marco Antonio Manjón. El Plan se ha adoptado para cumplir la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y se desarrollará durante los ejercicios 2018 a 2019 y prolongará sus efectos a partir del ejercicio 2020 hasta 2021.

La liquidación del presupuesto de 2017 “incumple el objetivo de estabilidad presupuestaria”, entendido como la situación de equilibrio o de superávit y el objetivo de “deuda pública”. Y también incumple el objetivo “de regla de gasto”, ha explicado el diputado de Imagina. La causa del incumplimiento de la regla de  gasto “es principalmente el ritmo de ejecución del presupuesto, que obliga a incorporar de un año a otro los remanentes y financiarlo con el remanente de tesorería”.

El problema parte de que el origen del remanente de tesorería “no está en los ingresos financieros sino en los ingresos ordinarios”, y que se ha formado con el ahorro procedente de los ingresos corrientes no gastados. El informe presentado estima que los problemas han surgido por la complejidad del procedimiento de concesión de subvenciones y en la demora de los ayuntamientos beneficiarios en presentar sus justificantes, las complicaciones en los expedientes de contratación por la tramitación de bajas desproporcionadas, o la aparición de hecho imprevisibles; los retrasos por falta de recursos en la tramitación como consecuencia de bajas de personal. Las mismas razones son achacables la inestabilidad presupuestaria del Instituto para el Deporte y la Juventud (IDJ).

Medidas

Entre otras medidas, el Plan propone el incremento del ahorro neto positivo desde el 24 al 31% y reducir el ratio de endeudamiento desde el 51 actual hasta el 25%. No se conciertan operaciones de crédito: se contempla en el presupuesto de 2018, pero no se conciertan; que se reduzcan las incorporaciones de remanentes a partir de 2019 y se toman las cifras procedentes de la contabilidad de los tres entes: Diputación, IDJ y SODEBUR.

El plazo de pago medio a proveedores ha de reducirse progresivamente hasta situarlo cerca de los 7 días. Y que el reconocimiento extrajudicial de créditos se convierta en excepcional a partir de 2019, y se supriman los casos repetitivos causados por la ausencia de contratación.

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