LLevamos al Pleno que la Diputación habilite medios personales y materiales para la limpieza del monte en la provincia.

Que ‘el fuego del bosque se apaga en invierno’ es un tópico que los profesionales forestales tienen grabado en su subconsciente colectivo. Durante siglos, la gente de los pueblos se ha dedicado en la estación en la que la agricultura descansa o su dedicación manual es menor, a limpiar los bosques. Algo que con el paso del tiempo ha cambiado y este tipo de labores se realizan por profesionales con una formación muy especializada y específica.

En mucho lugares, a estos profesionales, se les dota de infraestructuras de protección y vigilancia, elementos que vemos en los montes en determinadas épocas del año, como torres de oteo o maquinaria pesada; los GPS o los datos de los satélite. Sin embargo la administración regional se ha olvidado de ello. Además de contar con un buen plan de ordenación de los recursos forestales, se debe materializa como una herramienta  eficaz para diseñar montes que resistan al fuego en verano.

Más de la mitad de los montes de Burgos son de titularidad pública; razón de más por lo que se hace necesario aumentar las plantillas y dotar de más y mejores medios materiales para favorecer la vida en el bosque. A todas las circunstancias propias del territorio se unen las causa exógenas, como el cambio climático, el abandono rural y la negligencia de nuestros responsables políticos.

De ahí la urgencia actual obliga a la administración a un cambio de modelo; a la potenciación de la ganadería extensiva, a favorecer la trashumancia y recuperar la vida en las zonas rurales y de montaña. Y para eso es necesario un cambio de paradigma político.

Una de las mejores maneras de mantener el monte limpio es que las brigadas forestales trabajen a tiempo completo y contratado con sueldos y condiciones dignas durante todo el año. Otra fórmula de prevención son los trabajos de silvicultura, con los que se diseñan entornos más seguros en montes y bosques frente a las llamas

Desde Imagina Burgos proponemos la habilitación de unidades nuevas, suficientemente equipadas con personal, como complemento de las brigadas forestales actuales de la Junta de Castilla y León, ligadas al Plan de Empleo; astilladoras y sus equipos necesarios,  para ponerlas al servicio de los municipios y pedanías de la provincia que carecen de recursos propios para ello.

De esta manera se le podrá ayudar en el aprovechamiento de los restos forestales procedentes de las intervenciones realizadas por las distintas brigadas, tanto dependientes de la Junta de Castilla y León,  como de la Diputación. Actuaciones que bien se puedan llevan a cabo bajo la cobertura de las sociedades con las que ya cuenta la Diputación Provincial de Burgos (Sodebur o Consorcio de Residuos), o mediante la creación de una empresa pública nueva tal y como este grupo ya propuso en el pleno de de octubre de 2017.

El objetivo es el aprovechamientos de esos restos forestales, procedentes de podas, entresacas y desbroces, para aprovechar el potencial energético de esos restos de biomasa utilizándolo como combustible, previo proceso de astillado y secado, para alimenta calderas de biomasa y de centros de distribución de agua caliente. Son unos restos que en una gran mayoría de los casos hoy se queda abandonados en los propios espacios naturales con el correspondiente peligro que ello entraña para alimentar e iniciar incendios forestales.

Sería interesante y necesaria la recuperación del Plan 42 que la Junta de Castilla y León se cargó de un plumazo y achacó a la crisis su desaparición. Y que lo mismo que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente se ha reunido con los alcaldes de Villafranca del Bierzo, Corullón, Trabadelo, Vega del Valcarce y Balboa, ayuntamientos del Bierzo para redactar un nuevo Plan 42, lo haga con municipios burgaleses interesados en redactar un plan provincial para Burgos.

Como señaló el informe sobre incendios forestales de Greenpeace en 2011, “es necesario elevar al sector forestal al nivel de sector estratégico dentro de un nuevo modelo económico que reúna creación de empleo, reequilibrio territorial, generación de riqueza y conservación del medio ambiente”.

Por todo ello, llevamos a la Diputación de Burgos esta propuesta solicitando que adopte los siguientes ACUERDOS:

  1. Que la Diputación habilite unidades nuevas, suficientemente equipadas con personal; astilladoras y sus equipos necesarios,  para ponerlas al servicio de los municipios y pedanías de la provincia que carecen de recursos propios para ello para limpieza del monte.
  2. Que esta Institución inste a la Junta de Castilla y León a que reactive el Plan 42 de prevención de incendios en la Comunidad como medio efectivo para la reducción de incendios forestales.

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